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Consejos para elaborar el contrato de alquiler perfecto

Cuando se pone en alquiler un piso hay muchos trámites de por medio, pero uno de los más importantes es definir correctamente el contrato de alquiler para que sea perfecto y sobre todo seguro para ambas partes. Por eso es fundamental cuidar cómo lo redactamos y hay varios aspectos a tener en cuenta que te contamos en este artículo.

¿Qué cláusulas hay que incluir en el contrato de alquiler? ¿Cuál es la duración mínima que tiene que tener el alquiler? ¿Qué datos debe llevar el contrato? Si vas a alquilar tu piso, seguro que todas estas preguntas te han pasado por la mente en algún momento. No te preocupes, en homming, además de ofrecerte un software para realizar la gestión integral de alquileres, te vamos a dar los mejores consejos para que el contrato que redactes sea perfecto. 

Redactar el contrato de alquiler perfecto

Antes de comenzar a enumerar cuáles son los puntos que debe incluir el contrato de alquiler de una vivienda, es importante recordar que un contrato de este tipo se tiene que redactar de acuerdo a lo que viene en la Ley de Arrendamientos Urbanos. De esta manera conseguiremos un contrato legal, por lo que hay que tomarse un tiempo para que todo lo que incluyas en él, esté incluido dentro del marco legal. 

Esta normativa incluyó un importante cambio en el año 2019. Esa última revisión estableció que todos los contratos firmados después del 5 de marzo de 2019 tendrían una duración de 5 años con una prórroga implícita de 3 años más. Si es una empresa la que realiza el contrato de alquiler, éste incrementa su duración es a 7 años, y las prórrogas también son de 3 años. 

El contrato de alquiler es un documento legal a través del cual se rige el alquiler de la vivienda desde que comienza hasta que finaliza, por eso es importante establecer de forma clara y concisa toda la información. Los principales puntos que debe incluir son los siguientes. 

Identificación de ambas partes

Este primer punto incluye los datos personales del arrendador y del arrendatario, identificando a cada uno de ellos como tal, esos datos deben ser nombre, apellidos, y documento de identidad. Además, en ese contrato deben aparecer todas las personas que vayan a residir en la vivienda y sean mayores de edad. 

Datos de la vivienda que se va a alquilar

Cuando ya se han definido las dos partes que forman parte del contrato, hay que indicar la vivienda o la finca que se va a alquilar. Debe aparecer la dirección exacta, así como el código postal, el municipio donde se encuentra e incluso la referencia catastral. 

Indicar la duración del alquiler, el importe del mismo y la fianza

Este es sin duda otro de los puntos fundamentales del contrato de alquiler. La fecha exacta en la que comienza, cuál va a ser el importe mensual del alquiler y la fianza que debe pagar el inquilino. 

Apartado de cláusulas, derechos y obligaciones

Lo correcto es que un contrato de alquiler se articule por cláusulas, dentro de las cuales se hable de un tema en concreto para que sea más sencillo localizarlo en caso de duda. A la hora de redactar esas cláusulas es recomendable que se haga de una forma clara y sencilla, que sea comprensible y no lleve a equívocos. 

Dentro de los derechos y obligaciones, el arrendador tiene derecho a cobrar cada mensualidad del alquiler, así como a realizar las obras y reformas necesarias para que la vivienda pueda habitarse y residir en ella.  

En el caso de los inquilinos, estos tienen la responsabilidad de pagar el alquiler de forma puntual, dentro de los plazos que se hayan indicado en el contrato. Además, las personas que viven en el inmueble son responsables del mantenimiento del mismo y de las pequeñas reformas que puedan darse por el uso diario de la vivienda. 

Otros aspectos a tener en cuenta

Para finalizar el contrato de alquiler siempre se pueden añadir elementos que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, el arrendador debe especificar el tipo de certificado energético de la vivienda, gracias a ella el inquilino conocerá el gasto energético que tiene.  

La cédula de habitabilidad de la vivienda, con la que certificar que cumple con las características para ser habitada, así como un completo inventario de todo lo que queda en el inmueble, son dos de los anexos al contrato de alquiler que se deben incluir. 

Por supuesto, la firma de ambas partes es fundamental y con lo que el contrato toma forma. Si hay algo que todavía no te ha quedado claro, te recomendamos que acudas a profesionales especializados que te ayudarán a revisar el contrato y asegurarte de que todo está correcto. 

Gestiona tus inmuebles de forma segura

Ahora que ya conoces cómo elaborar el contrato de alquiler perfecto, ¿por qué no contar con una herramienta que te ayude a gestionar tus inmuebles de alquiler? Con homming te damos la posibilidad de hacerlo. Nuestro software de gestión de alquileres es la herramienta perfecta para administrar tus propiedades y tus inquilinos, todo de forma online. 

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