Diferencias entre depósito y fianza en el alquiler de una vivienda

Compartir

Si es la primera vez que te enfrentas a la situación de alquilar un piso, seguro que te surgen muchas preguntas y dudas que necesitas resolver. Como posible inquilino, puedes preguntarte cuánto dinero tienes que disponer para poder alquilar la vivienda o si tienes que pagar una fianza o un depósito y cuál es la diferencia entre los dos. Sigue leyendo y descubre la diferencia entre depósito y fianza. 

Al firmar el contrato del alquiler, como inquilino es importante conocer bien todos los procesos y plazos que se indican en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Por la parte del propietario, éste también tiene que saber cuáles son sus derechos y obligaciones y estar al día de la normativa que regula el alquiler. Aspectos como la fianza y el depósito deben conocerse y saber cómo funcionan para que el proceso de alquiler sea correcto. 

Principales diferencias entre la fianza y el depósito en el alquiler

Depósito y fianza son dos conceptos parecidos ya que los dos hacen referencia a una cuantía que se deposita como garantía, es por ello que suelen generar confusión. Pero no son lo mismo y su finalidad tampoco es la misma. La fianza es obligatoria por ley y únicamente puede equivaler a una mensualidad, mientras que la segunda es una petición de garantía adicional por parte del arrendador. 

¿Cómo funciona la fianza?

Como hemos dicho, la fianza es un concepto legal obligatorio por el cual el inquilino tiene que abonar el importe correspondiente a un mes de alquiler al firmar el contrato. Cuando éste finaliza, se comprueba que los pagos estén al día así como el buen estado de la vivienda, y si todo está correcto el propietario tiene la obligación de devolver el importe en un plazo concreto. 

El tiempo que tiene el arrendador de devolver la fianza es una pregunta polémica ya que la ley no establece un plazo concreto para hacer la devolución. En ocasiones el contrato incluye una cláusula donde se indica la posibilidad de un retraso para devolver ese dinero, pero es un acuerdo al que tienen que llegar ambas partes. 

Si acudimos a la Ley de Arrendamientos Urbanos, en ella se indica que hay un pago de intereses por parte del propietario a partir de los 30 días de demora. Teniendo esto en cuenta, la ley puede interpretar que el casero cuenta con 30 días para devolverla, pero no hay un plazo fijado. 

Es importante recordar que la fianza no puede usarse como pago del último mes de alquiler ya que no es su finalidad, su propósito es servir como garantía. 

Como inquilino, si quieres recuperar la fianza al terminar el contrato, debes cumplir los requisitos que comentamos a continuación: 

  • Hay que avisar al propietario en tiempo y forma de la decisión de abandonar el inmueble. 
  • La vivienda hay que devolverla en el mismo estado en el que la encontraste en el momento de la firma del contrato. 
  • No hay que tener pagos pendientes ni deudas, ni del alquiler ni de los suministros contratados. 

Cumpliendo todos estos requisitos, el arrendador debe devolver la fianza por ley. Para llevar a cabo este proceso tiene que solicitar la cantidad a la administración en la que ingresó la fianza al comenzar el contrato del alquiler y después realizar el reembolso. 

La Ley de Arrendamientos Urbanos lo indica en su artículo 36.4:

“El saldo de la fianza en metálico que deba ser restituido al arrendatario al final del arriendo, devengará el interés legal, transcurrido un mes desde la entrega de las llaves por el mismo sin que se hubiere hecho efectiva dicha restitución”.

Las comunidades autónomas exigen a los propietarios de viviendas de alquiler que entreguen esa fianza en la administración que corresponda para poder llevar a cabo la deducción por alquiler en la declaración de la renta. 

Una recomendación es revisar bien el contrato ya que hay propietarios que pueden incluir una cláusula en la que se indique que, si pasan 6 meses y se abandona el piso antes de la fecha de fin del contrato, tienen el derecho a quedarse con la parte correspondiente de la fianza. 

¿Qué es el depósito de alquiler?

La Ley de Arrendamientos Urbanos en su artículo 36.5 establece que el propietario de un piso de alquiler puede pedir un depósito a los futuros inquilinos en concepto de garantía adicional. El principal motivo de hacerlo es asegurar una garantía adicional ante cualquier problema de impago que pueda darse, así como posibles problemas de la vivienda. 

Artículo 36.5 de la Ley de Arrendamientos Urbanos:

“Las partes podrán pactar cualquier tipo de garantía del cumplimiento por el arrendatario de sus obligaciones arrendaticias adicional a la fianza en metálico.

En el caso del arrendamiento de vivienda, en contratos de hasta cinco años de duración, o de hasta siete años si el arrendador fuese persona jurídica, el valor de esta garantía adicional no podrá exceder de dos mensualidades de renta”.

Por lo tanto, podemos decir que el depósito es una garantía adicional que se acuerda por contrato entre el arrendador y el arrendatario. Al igual que la renta, se actualiza cada año y su devolución se realiza, si está todo correcto, en un plazo de 60 días a contar desde el último recibo del alquiler, siempre y cuando no haya deudas, no haya una ruptura del contrato y no haya desperfectos en la vivienda. 

Al igual que en la fianza, en ningún caso se puede utilizar el depósito como pago de las últimas mensualidades del alquiler

A modo de resumen, comentamos las principales diferencias entre el depósito y la fianza

  • En el depósito, la cantidad que el inquilino entrega al propietario no es una mensualidad, es una cuantía que se pacta entre las dos partes. 
  • La cláusula con el importe debe incluirse en el contrato con la cantidad exacta que se entrega como depósito de garantía. 
  • Desde la última modificación de la LAU, la garantía adicional no puede superar en ningún caso a la cantidad equivalente a 2 mensualidades del alquiler. 
  • Otra diferencia entre fianza y depósito es que este último no hay que entregarlo en el organismo encargado de cada comunidad autónoma, sino que es el propietario el que custodia el dinero. 

Ahora ya conoces mejor las diferencias entre depósito y fianza en el alquiler de una vivienda, como propietario de pisos de alquiler es importante tener toda la documentación organizada. 

En homming te ofrecemos nuestro software de gestión de alquileres, perfecto para administrar tus alquileres de una forma muy sencilla. Desde homming puedes gestionar, consultar y actualizar el importe de tu fianza, su estado y su devolución, además de almacenar todos los documentos relacionados con la misma. No esperes más, ponte en contacto con nosotros y empieza a probarlo de forma gratuita.

Compartir:

  • icon-facebook
  • icon-twitter
  • icon-linkedin
  • icon-wa
  • icon-mail

Homming